La forma
Lo largo y fácil de recordar gana a lo corto y sofisticado.
Sustituir una E por un 3 sirve de poco. La longitud aporta mucho. Una secuencia de cuatro o cinco palabras sin relación entre sí es mucho más difícil de adivinar y mucho más fácil de recordar que una sola palabra alterada.
Elige palabras que no tengan relación entre sí ni contigo: ni tu calle, ni tu perro, ni una frase que alguien ya te haya oído decir. Lo decisivo es el azar; lanzar un dado o usar el generador de tu smartphone lo consigue mejor que tu intuición.
Después, úsala. Una contraseña que introduces de vez en cuando permanece en la memoria. Si la estableces y luego no vuelves a introducirla durante un año, solo te queda esperar.
Método
Una rutina que da resultado.
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I · Cuatro o cinco palabras
Sin relación entre sí, cotidianas y que sean tuyas. Añade un número o un carácter especial si lo exige un requisito, no porque te haga sentir más seguro.
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II · Nunca reutilizada
Esta contraseña protege la bóveda y nada más. No debe aparecer en ningún lugar donde pueda quedar expuesta por una filtración de datos de otro servicio.
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III · Practicada
Durante los primeros meses, abre una tarjeta una vez al mes. Lo que falla es la memoria, no el almacenamiento.
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IV · Guardada de forma segura, no archivada
Si en algún momento otra persona tiene que recibirla, séllala y guárdala por separado, con un abogado o en una carta. Nunca en el cajón donde guardas las tarjetas.
No hay ningún enlace para restablecerla.
Precisamente de eso se trata.MI8OS no puede recuperar una contraseña olvidada ni quiere tener esa posibilidad. Guarda la bóveda y asegúrate de poder abrirla también el año que viene.